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Portada | La fundación | Peter McLaren | Paulo Freire | "Che" Guevara | Pedagogía crítica a debate | Contacto En la mañana del 11 de septiembre de 2001 me levanté a las ocho y media de la mañana y empecé a prepararme para ir a clases. En ese época era estudiante de tercer año en la Universidad de St. John's en Jamaica, Queens, Nueva York. Vivía como a media hora de Manhattan, del centro de la ciudad de Nueva York. Por supuesto, las clases fueron canceladas ese día cuando casi todo en la ciudad fue paralizado.
Yo, originalmente, soy de Los Ángeles, California entonces para mi familia fue muy duro porque me estaban tratando de llamar pero las líneas de teléfono estuvieron ocupadas durante casi todo el día. En esas horas iniciales después del ataque la ciudad estuvo en estado de alerta. Nunca me olvidaré, mirando afuera de la ventana de mi apartamento y viendo los aviones de guerra, los F16, vigilando sobre el cielo de Queens, donde yo vivía. Durante los meses siguientes, llegar a la Universidad fue una tarea difícil y ardua pues porque nunca se sabía cuando íbamos a tener otro susto de un ataque de ántrax que podría cerrar los trenes subterráneos, lo cual paso varias veces durante el año escolar.
Yo estudiaba Literatura y como estudiante durante ese tiempo, creo que los hechos del 11 de Septiembre aumentaron un sentido de más responsabilidad en lo que ya estaba creciendo dentro de mí. Cuando ya regresamos a nuestras clases después de los ataques, cuando abrieron de nuevo las Universidades, muchos estudiantes y también profesores empezamos a reflexionar sobre nuestros estudios y su relación con la sociedad. Pero al mismo tiempo, empezamos también a reflexionar en lo que nos parecía, durante estos días, como la irrelevancia de nuestros estudios especialmente en luz del nuevo mundo que nos rodeaba después de l1 de Septiembre. Y además la experiencia de haber estado viviendo en Nueva York durante los ataques me hizo pensar mejor acerca de cual sería mi propósito como ciudadano, estudiante y, algún día, profesional.
Como una manera de empezar un diálogo en nuestra Universidad, un grupo de estudiantes y yo iniciamos una especie de diario donde el pensamiento crítico y el trabajo creativo pudo ser expresado. Este diario se llamaba The St. John's University Humanities Review (http://facpub.stjohns.edu/~ganterg/sjureview/) y fue la primera publicación dirigida sólo por estudiantes en la Universidad de St. John's. Esta publicación me dio la oportunidad de entrevistar a algunos de los más ardientes y apasionados pensadores críticos en los Estados Unidos como Howard Zinn, Epifanio San Juan Jr. y por supuesto, el doctor Peter McLaren.
Sin embargo, la esperanza de tener un largo diálogo sobre el capitalismo, la explotación y la justicia social después del 11 de septiembre no logró mantenerse en discusión nacional por largo tiempo. Aunque algunas universidades mantuvieron un nivel serio sobre discusiones sociales y políticas, para muchos, las razones por los ataques del 11 de septiembre fueron escondidos con explicaciones simplistas motivadas por el nacionalismo.
Desafortunadamente, la realidad es que en los Estados Unidos, la educación y el pensamiento crítico aún no son considerados tan importantes como deberían. Aún después de los ataques del 11 de septiembre, la educación sigue siendo para muchos, política y socialmente, aislada. Al mismo tiempo para muchos otros jóvenes la educación sigue deteriorándose en el sentido de que la educación en lugar de ser un servicio público pasa a ser un lujo inalcanzable. En su libro La Generación Abandonada , Henry Giroux documenta como a los jóvenes estudiantes afro-americanos y latinos se los ha convertido en criminales y sospechosos más que en la esperanza de nuestro país. Como dice Henry Giroux y también otros, esto es sintomático de una sociedad mas preocupado con el negocio del encarcelamiento que con la responsabilidad de la reforma social. Pero nuestras universidades tampoco escapan de problemas. Muchas de las universidades se están orientando más hacia la producción de trabajadores obedientes para llenar las oficinas de las corporaciones, las cuales aparecen más como conquistadores de estudiantes y de la educación crítica y responsable. Llenan las universidades con su propaganda de negocios y sus logotipos que demuestra la lenta pero gradual transformación del estudiante a consumidor. En cambio, los estudiantes, profesores y administradores demuestran y a veces defienden la lógica de la corporación, como eliminando los beneficios de profesores, contratando solo a adjuntos o la eliminación de ciertos estudios humanitarios porque no traen mucho ganancia para los patrones corporativos. Todo esto asegura que el pensamiento crítico no se utiliza para soluciones creativas a problemas educativos y sociales.
Es por esto que se revela para mí la importancia del trabajo de Peter McLaren durante estos tiempos porque su trabajo es un incansable desafío, una voz poderosa que se interpone donde el silencio del desarrollo social es mas profundo. Como estudiante que pasó por la educación publica de los Estados Unidos, veo los beneficios de introducir la crítica sobre el capitalismo en los estudiantes minoritarios. Da la oportunidad de extender la investigación sobre las razones de problemas educativos, sociales, culturales, económicos y políticos que muchas veces los estudiantes no pueden entender y el resultado es que se abandonan al cinismo. Yo veo que muchos de las víctimas más propensas a caer en el capitalismo son los que menos saben sobre la pedagogía crítica. Como un estudiante en los Estados Unidos, la pedagogía crítica de Peter McLaren me convence de que la educación debería hacer conexión entre los estudiantes y su mundo fuera de la clase. Muchas veces estos mismos ambientes son totalmente diferentes del ambiente de la escuela cual parece ser más egalitario. El trabajo de Peter McLaren habla práctica y teóricamente de estos problemas, de sus diarios personales en Vida en las Escuelas a la recuperación de modelos profundos en su libro El Che Guevara, Paulo Freire y la Pedagogía Revolucionaria . De esta manera he aprendido y sigo aprendiendo de Peter McLaren. Nos muestra que la lucha es real, tanto local en nuestras escuelas y salas de clase así como alrededor del mundo.
Ahora, me gustaría especular el porqué la pedagogía critica no es enseñada a los estudiantes, especialmente los latinos, y cuáles podrían ser las razones y al mismo tiempo, especular también cuales podrían ser las consecuencias para la comunidad latina en los Estados Unidos y su relación con América Latina.
Por supuesto, los beneficios que veo en la pedagogía crítica pueden ser también vistos como inútiles entre los estudiantes que no conocen lo que es la pedagogía crítica. Y tienen razón si sienten duda sobre una educación dirigida por la pedagogía crítica que no les puede garantizar empleo. Pero este sentimiento, aunque es legítimo, revela mucho de las prioridades de una educación en nuestro país especialmente entre los estudiantes minoritarios y las clases pobres. A muchos de nuestros estudiantes minoritarios se les enseña que la educación solo importa si se revela como un método de ganar dinero. No les enseñan que la educación puede tener una relación positiva con problemas sociales y políticas. Entonces también se empieza a entender por qué administradores ven a la pedagogía crítica como un peligro. Es muy claro por que si el estudiante empieza interrogar el sistema educativo podrían llegar hasta interrogar las leyes y política de su país.
He sido estudiante durante la mayor parte de mi vida, ya casi 25 años. Y lo triste es saber que en casi todas las clases que estuve existía una indiferencia con respecto a las opiniones de latinos y los estudiantes minoritarios sobre problemas políticos y sociales. Esta indiferencia se debe en parte a la manera de enseñar pero también a la cultura que cree que el pensamiento crítico no tiene mayor uso. Cuando reflexiono sobre mis experiencias escolares, hasta este punto, me parece que la falta de una pedagogía crítica en las aulas con alto porcentaje de estudiantes minoritarios me parece hasta cierto punto sospechoso y tal vez intencional.
Ahora la población latina se ha convertido en el más grande grupo minoritario en los Estados Unidos. Pero, de acuerdo con el Pew Hispanic Center, el porcentaje de latinos que abandonan la escuela secundaria es el doble del promedio nacional. De acuerdo al estudio, los desertores de la secundaria en el año 2000 fue el 21 por ciento,[1] el más alto de cualquier raza y el doble del promedio nacional, que fue el diez por ciento. Un estudio hecho en 2004 por Richard Fry también del Pew Hispanic Center habla de un escenario peor para los latinos en las universidades. Fray dice que los latinos graduados de bachilleres son menos que los blancos y esta diferencia es mucho mas profunda de los latinos que no terminan la secundaria. Fray dice que esto constituye una diferencia grande entre el mayor grupo minoritario y la mayoría de blancos. Mientras los números indican varias razones por abandonar los estudios entre las diferentes nacionalidades latinas, la mayoría de estos jóvenes prefieren mejor buscar trabajo que acabar sus estudios.
En los Estados Unidos uno no tiene más que prender la televisión para ver la abundancia de propagandas de las universidades que ofrecen de uno a dos años para graduarse y con inmediatas oportunidades de empleo facilitando así una vía rápida a recibir el cheque de pago y así convertirse en ávidos consumidores. Claro que algunos jóvenes sí quieren este escenario. Pero la actitud en los Estados Unidos que yo veo es que todos los latinos quieren esto, nos quieren convencer que la facilidad de dinero rápido sin más preocupaciones es lo único que importa a la gente minoritaria. Pero, nuevamente esta idea es interpretada erróneamente. Muchas veces el pesimismo y apatía que las clases medias sienten hacia políticos, la economía, el empleo o la fuerza policial demuestra que la gente, las masas, realmente quieren ser más que trabajadores y consumidores.
Quieren participar, saber y tener voz crítica acerca de los acontecimientos que suceden alrededor. Pero, ¿cómo pueden aprender a participar si ya están adoctrinados por una sistema de educación tímida y con una cultura que refuerza la indiferencia social? Este ejemplo debería convencernos que aún el estudiante menos interesado puede ser atraído a una discusión si alguien incorpora sus experiencias en sus comunidades, con la autoridad, los militares o aún con las noticias del día o tal vez la cultura popular. Yo creo que una vez que la educación imparta lo que se llamaría conocimientos prácticos pero también enseñe la conexión y la relación de los estudios con el mundo, este tipo de educación prepararía al estudiante no sólo a cómo ganarse la vida, sino que reconocería su derecho a luchar por una vida decente.
Parece absurdo pensar que la educación nos vuelve más ingenuos, sobre todo después de los acontecimientos del 11 de septiembre. Sin embargo, hay que reconocer tristemente que esto ha ocurrido en casi todo nivel. Nosotros en los Estados Unidos, hasta hoy día, estamos constantemente asediados por la propaganda con un tipo de patriotismo que desaprueba a cualquiera que se atreve a dudar del gobierno o de las acciones de nuestros líderes. Esta influencia se ha difundido también entre las clases más desaventajadas económica, social y política en los Estados Unidos.
Por ejemplo, para muchos latinos que terminan la secundaria, el ejército se esta convirtiendo como una manera de ganar dinero para la universidad. Y sin la información correcta acerca de becas o préstamos y con pocas oportunidades de empleos en la comunidad, los estudiantes de secundaria ven el programa Junior ROTC como muy atractivo. El Junior ROTC les garantiza a los estudiantes más vulnerables empleo seguro en el ejército inmediatamente que se gradúan. Este programa les convence que esta es la mejor manera de obtener el dinero para seguir los estudios. Al mismo tiempo les obliga a pensar en la responsabilidad a su país y su patriotismo, y les entusiasma con las historias de aventura y camaradería. En muchas de las más pobres escuelas secundarias en los Estados Unidos, con alto porcentaje minoritario, es donde se pueden encontrar militares con su propaganda. Pero los jóvenes latinos se ven confrontados no solamente en las escuelas sino también en los centros comerciales y otros lugares públicos por soldados en uniforme tratando de convencerles a enlistarse.
Pero después de las promesas que el ejército les hace, viene la realidad de las experiencias difíciles que los jóvenes latinos encuentran en el ejército. Nuevamente, de acuerdo con el Pew Hispanic Center, Hispanic Business dice que "mientras los latinos forman el 9.5 por ciento del cuerpo militar, ellos constituyen el porcentaje más alto en las categorías donde hay más peligro como la infantería, los grupos que manejan armas y los marinos, mientras estos números aumentan a mas de 17.5 por ciento del personal en el frente de batalla". La revista Hispanic Business también dice que para el 28 de agosto del 2003 las preocupaciones aumentaron en la comunidad latina por estas desigualdades. Los datos revelaron que el porcentaje de muertos latinos en Irak aumento en un 13 por ciento.
Recientemente, el profesor Jorge Mariscal de la Universidad de California en San Diego hizo la pregunta en un ensayo, "¿Qué podemos decir de los jóvenes latinos que sacrificaron sus vidas en Irak?... que ellos simplemente murieron tratando de obtener una educación, tratando de tener una mejor oportunidad con el sueño americano que a la mayoría de latinos se les ha escapado por mas de siglo y medio; muriendo como soldados que simplemente querían ser estudiantes".
Nos podemos imaginar cuales podrían haber sido los beneficios de la propagación del conocimiento para ellos que ya murieron. Implementando los instrumentos del pensar crítico a través de varias formas de la práctica de la pedagogía critica, se podría cambiar de cierta manera el destino de algunos jóvenes que en este momento piensan en el ejército. Un ejemplo de un grupo preocupado sobre los latinos, la educación y el ejército es el grupo Project YANO de San Diego, California. Este grupo esta interesado en enseñar y traer ideas alternativas a jóvenes latinos en las escuelas secundarias quienes podrían estar considerando el ejército como la única forma de obtener una educación superior.
Con frecuencia he discutido con mis hermanos y familia sobre todos estos problemas, especialmente cómo alguien joven y pobre puede pelear en una guerra tan dudosa en significado y razones como la de Irak. Pero yo creo que no solamente se trata de un joven ingenuo sino que la falta de conocimientos donde el pensamiento critico, entre lo que se estudia y la conciencia social, no es estimulada. La verdad es que a muchos estudiantes no se les ha enseñado métodos de pensamiento crítico y por lo tanto nunca podrían aprender a desarrollar acción critica. Desafortunadamente esto es lo que no se les enseñan a los jóvenes latinos más vulnerables. Yo creo que implementando la pedagogía crítica es importante para empezar a combatir la explotación global del capitalismo pero también es importante proveer un futuro para muchos jóvenes en desventaja por el sistema educativo de muchos escuelas en los Estados Unidos. Es un sistema que a muchos sólo les enseña a conformarse con lo mínimo o que les instruye que un arma es un método de obtener un diploma.
Para cualquier persona preocupada con las luchas contra el capitalismo, racismo, la pobreza y la guerra, el 11 de septiembre nos dio la posibilidad de hacer conexiones claras entre los acciones de los Estados Unidos y las realidades de otros países, especialmente con los del tercer mundo. Aunque no vivimos en un mundo totalmente diferente al de antes del 11 de septiembre, es obvio que un elemento activista más fuerte se ha despertado en casi todo el mundo. En los Estados Unidos, por ejemplo, la tecnología ha sido utilizada para crear y unir multitudes de sitios izquierdistas y activistas en el Internet. Pero la mayoría de sus preocupaciones han sido el 11 de septiembre, la guerra en Irak y George W. Bush. Por supuesto la mayoría también fueron contra la guerra en Irak. Aunque, muchos de sus esfuerzos están dirigidos hacia al medio oriente y Palestina, por ejemplo. Pero, si por un momento enfocamos nuestra atención un poco más cerca a nuestras comunidades, podríamos relacionar a jóvenes latinos en los Estados Unidos con eventos en América Latina.
Me gustaría terminar con unas breves observaciones. Primero, nosotros en los Estados Unidos, me parece, tendemos a ver las Américas muchas veces como desprovistas de todo significado histórico y por tanto nuestra atención siempre queda ocupada con los eventos y problemas de Europa y todo el este. Pero para los latinos viviendo en los Estados Unidos y la gente en América Latina, estamos viviendo momentos cruciales.
Uno siente un cambio en nuestras comunidades debido a que algunas generaciones mejores establecidas han ganado alguna educación y ventajas económicas y cierto poder político. Otros en cambio continúan llegando a los Estados Unidos de otros países destruidos por lo que el economista Joseph Stiglitz ha descrito como la misma mentalidad estrecha de política económica de grupos como el IMF y World Bank. Mientras otros se encuentran entrampados en la pobreza pero rodeados de una sociedad opulenta, sacrificándose ellos mismos por la promesa de un trabajo temporal y sin beneficios. Y finalmente hay muchos como nosotros, también preocupados de todos estos problemas.
Si recuerdan, durante las elecciones del 2000 el voto hispano para George W. Bush y los Republicanos fue el 35 por ciento. Lo mismo ocurrió en la Florida durante las elecciones gubernamentales cuando Jeb Bush, hermano de George W. Bush, recibió la mayoría de votos hispanos. El estado de Florida nos mostró que el porcentaje del voto republicano por parte de los Latinos aumentará en el futuro. Desafortunadamente, casi el mismo escenario ocurrió en California durante las elecciones revocatorias. Todo esto demuestra que la comunidad latina se enfrenta a divisiones clasistas las cuales podrían ser demasiado significantes de ahora en adelante. Las divisiones clasistas podrán determinar el desarrollo de los latinos en los Estados Unidos sea social, ideológica, económica y políticamente. Pero también podemos ver que esas divisiones de los latinos podrían afectar su actitud hacia América Latina en el futuro.
Estando en Tijuana me hace recordar el reciente asesinato de Francisco Ortiz Franco y de las dificultades que nosotros, latinos y latinoamericanos confrontamos contra la corrupción y los asesinos, motivados por la avaricia capitalista, que habitan en nuestras comunidades. Pero, estando en México, también me hace pensar en el referéndum del 15 de Agosto y el destino y el futuro de Venezuela y Hugo Chávez, mientras Washington fomenta el revocatorio. Según las noticias, uno se da cuenta también de cómo agentes clandestinos, contratados por corporaciones privadas de los Estados Unidos, ayudan al ejército colombiano en su guerra contra los paramilitares, mientras el pueblo americano dirige toda su atención a Irak. También pienso en el reciente voto, afirmando la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia y de las esperanzas de la gente Boliviana. Estoy de acuerdo con el movimiento genuino del la Confederación de Nacionales Indígenas del Ecuador. Pero también sé de las acciones pasivas del presidente Lucio Gutiérrez, permitiendo el acceso de su base militar en Manta, Ecuador, para las operaciones de fumigación del Plan Colombia, tratando de erradicar la coca pero haciendo más miserables las vidas de hombres, mujeres y niños, los cuales cada día cruzan la frontera ecuatoriana, desplazados.
Como estudiantes, profesores y ciudadanos las soluciones a estos problemas siguen variadas y difíciles. Para la comunidad latina en los Estados Unidos, nos falta una plataforma, es decir, un espacio donde podamos expresar nuestras creencias y problemas sin miedo a las consecuencias del patriotismo incondicional. Pero, también aún entre muchos de los progresistas, existe falta de conocimiento en lo que se refiere a la historia imperialista de los Estados Unidos en América Latina. Como mi amigo, el Dr. Epifanio San Juan ha dicho, existe una gran silencio entre muchos izquierdistas y académicos en los Estados Unidos sobre lo que el llama el "Sur del Imperio", es decir, América Latina. Y, si nos preguntamos si podría crecer este imperio del sur para los Estados Unidos, la respuesta de la administración Bush es ¡sí, claro que sí! Ya que se están preparando para el fallecimiento de Fidel Castro, los Estados Unidos están listos y esperando enfrente de las puertas de Cuba.
Para los latinos en los Estados Unidos luchando por una educación mejor, para ellos que recuerdan sus países natales o los países de sus padres, estos problemas tienen que quedarse interconectados con los eventos de América Latina. Podemos preguntarnos si la comunidad latina en los Estados Unidos servirá a ayudar a ellos mismos y a los de América Latina, o si simplemente servirán como la nueva fuerza militar a las órdenes del Imperio. El escenario terrible de un futuro donde podríamos ver jóvenes Latinos matando a jóvenes latinoamericanos debería hacernos realizar que nuestras dos comunidades tienen que estar en conversación de hoy en adelante. Porque nosotros latinos en los Estados Unidos vivimos en un país con un gobierno lleno de políticos oportunistas, preparándose a acomodar a los nuevos agentes de este Imperio al mismo tiempo que se están preparando a confrontar a los Latinos que los resisten.
[1] Hispanic Dropout Rate: Florida Students buck the U.S. Trend by Sara Olkon. See article at: http://www.miami.com/mld/miamiherald/6076676.htm?1c
2 Latino Youth Finishing College: The Role of Selective Pathways by Richard Fry. June 23, 2004. PewHispanicCenter. http://www.pewhispanic.org/page.jsp?page=reports Portada | La fundación | Peter McLaren | Paulo Freire | "Che" Guevara | Pedagogía crítica a debate | Contacto |